¿Qué es el síndrome subacromial?

¿Qué es el síndrome subacromial? El síndrome subacromial es una lesión por uso excesivo del hombro que provoca dolor en la parte frontal o al lado del mismo. El dolor se siente más cuando se eleva el brazo o se extiende al lado. En la Clínica de Fisioterapia Carmen Alonso, te podemos ayudar.

En algunas personas el espacio entre el hueso y el tendón ocupado por la bursa, que lubrifica esta articulación, se inflama produciendo una disminución del espacio entre ambos. Esta situación puede volverse crónica dando a lugar a un conflicto del espacio debajo del acromion llamado síndrome subacromial.

CAUSAS

Los factores que favorecen la lesión de los tendones del manguito son las siguientes:

  • Vasculares: Los tendones que forman el manguito tienen vascularización suficiente, excepto el tendón del supraespinoso. La vascularización del supraespinoso depende del aporte de los vasos óseos: arteria humeral anterior circunfleja; de los musculares arteria sub y supraescapular, y de los vasos tendinosos resultantes de las anteriores anastomosis de los anteriores. La zona crítica, es una pequeña zona localizada medialmente a 1 cm. de la inserción del manguito rotador, siendo ésta una zona de relativa avascularidad. En esta zona se produce la difusión de los fluidos a través del tendón. Esta capacidad disminuye con la edad.
  • Mecánicos: Neer demostró que en el movimiento de abducción del hombro, el manguito rotador roza con el tercio anteroinferior del acromion. La etiología mecánica se agrava con la presencia de un acromion «agresivo» por su forma o por la presencia de un osteofito en su cara inferior. Según Bigliari existen tres formas del acromion: el tipo I o plano que es «benigno» y los tipos II (curvo) y tipo III (picudo) que son agresivos.
  • Otra causa del Síndrome subacromial es la presencia de un acromion bipartito u «Os Acromiale» que se trata de una variante de la normalidad, en la que el acromion en vez de estar formado por una sola pieza, está formado dos piezas debido probablemente a que no se han fusionado los núcleos de osificación en la infancia. La movilidad «anormal» de este acromion provoca también ese roce con los tendones del manguito rotador.
  • El engrosamiento de la bolsa subacromial también es un factor desencadenante del rozamiento de las estructuras que recorren el arco coroacromial.
  • Degenerativas: Las alteraciones degenerativas del manguito de los rotadores se producen a partir de los 50 años de edad, agravada por la fricción contra el acromion.

SÍNTOMAS

El síndrome subacromial se caracteriza por ser insidioso, progresivo y mecánico. No se presenta de repente, empieza con un dolor leve que con el tiempo puede desembocar en impotencia funcional y dolor agudo. El dolor es sordo con sensación de fatiga, de aparición nocturna. Cuando los tejidos están en reposo el drenaje de la inflamación no se realiza correctamente y por eso aumenta el dolor. También aumenta si el movimiento es excesivo. En ocasiones puede irradiar hasta el codo.

Este dolor puede ser más intenso al levantar los brazos por encima de la cabeza o al llevar los brazos hacia la espalda, por ejemplo, al realizar movimientos ajustándose el sujetador.

En La Clínica de Fisioterapia Carmen Alonso, podemos ayudar a mejorar y a prevenir futuras patologías. ¡Consúltanos!

Dirección: Avenida Canteros, 16 – local 5 – ALPEDRETE (Madrid) 28430 E-mail: info@fisioterapiacarmenalonso.es Teléfono: 646 526 320

 

 

Cómo detectar la pérdida de fuerza

Hoy desde la Clínica de Fisioterapia Carmen Alonso, te contamos cómo detectar la pérdida de fuerza.

La sarcopenia es la pérdida de masa muscular que se da en el envejecimiento. Así, la masa muscular se pierde de forma gradual a partir de los 30 años, acelerando el proceso a partir de los 60 años.  La sarcopenia puede llevar al paciente a la discapacidad y falta de independencia, además de aumentar el riesgo de caídas y fracturas o lesiones. Además de una pérdida de masa muscular, se produce un aumento del tejido graso, lo cual aumenta el riesgo de hipertensión, obesidad o diabetes.

¿Qué síntomas presenta?

Los síntomas de la sarcopenia son la masa muscular baja o pérdida gradual, menor fuerza muscular y un menor rendimiento físico.

La principal causa de la sarcopenia es el paso del tiempo y el envejecimiento, ya que en este proceso interactúan varios factores: genéticos, hormonales, cambios en el estilo de vida, pérdida de peso y pérdida de las unidades motoras de la médula espinal.

pérdida de fuerza

En un adulto mayor con sarcopenia se incrementa el riesgo a caídas, fracturas y pérdida de la capacidad funcional. De las fracturas de más alto riesgo en ancianos es la «Fractura del cuello del fémur» en la cual se compromete como función la marcha y es necesaria un reemplazo total de cadera (Prótesis de cadera).

La Sarcopenia causa en el anciano mayor dependencia funcional y discapacidad y que con el tiempo será cada vez mas dependiente.

¿Se puede prevenir?

La práctica de actividad física y una forma de vida activa pueden prevenir y retrasar la aparición y progresión de la sarcopenia. Las personas que mantienen una vida activa pueden retrasar esta enfermedad y conllevan a una mayor longevidad e independencia por parte del paciente.

Cómo te puede ayudar la Fisioterapia

La sarcopenia puede tratarse, tanto realizando ciertas modificaciones en la dieta, incrementando la presencia de proteína, como a través de ejercicios específicos que pongan a trabajar la musculatura con el objetivo de incrementar su fuerza y resistencia.

La Fisioterapia como profesión que actúa en el área de geriatría, es sin duda la mejor opción para los pacientes con esta condición. Existen muchos tratamientos que demuestran su eficacia con hormonas, tratamiento nutricional y el tratamiento de ejercicio físico de resistencia.

Estudios científicos han demostrado que la mejor manera para prevenir la sarcopenia es la actividad física, los ejercicios resistidos de potenciación y fuerza muscular.

Los ejercicios más eficaces, con bandas elásticas 2 a 3 veces por semana durante 10 semanas han incrementado masa y potencia múscular en los ancianos y adultos mayores de 65 años. Siendo más eficaces, los de alta intensidad  Esté aumento de Fuerza, potencia y resistencia muscular es fundamental para actividades de la vida diaria (Funcionales), como son subir y bajar escaleras, mejor calidad y velocidad de la marcha, mayor independencia incluso sin ayudas (bastón o andador). El ejercicio físico debe ir supervisado por un fisioterapeuta y acompañado de una ingesta proteica suficiente para recuperar la musculatura.

La edad no es barrera en la recuperación de masa y función muscular, tras un período de entrenamiento de ejercicios de resistencia, incluso comparable a adultos veinte años más jóvenes. Ponte en manos de un fisioterapeuta.

A partir de los 65 años, la activida física debe ser diaria, actividades aeróbicas, como caminar o montar en bicicleta, han de formar parte de los hábitos cotidianos. Además, la fisioterapia puede hacer mucho a la hora de conseguir que una persona que ha sufrido pérdida de masa muscular consiga aumentar su fuerza, sin riesgo de lesiones, gracias a terapias específicas y personalizadas que realizamso en nuestra clínica de fisioterapia Carmen Alonso, en Alpedrete. En caso de sarcopenia, te recomendamos sesiones, no superiores a los 45 minutos, 2 – 3 veces en semana, que incluyan tanto ejercicios de fuerza como de elasticidad.

Si tienes dudas o alguna consulta, llámanos y te daremos una cita para ver tu caso.

 

¿DÓNDE ESTAMOS?

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Las malas posturas causan dolor y patologías

Hoy desde nuestra Clínica de Fisioterapia Carmen Alonso, te  explicamos que las malas posturas causan dolor y patologías.

Malas Posturas

La postura se define como la posición que adopta cada individuo, tanto en movimiento (postura dinámica), como cuando no estamos en movimiento; ya sea sentados, de pie o al dormir (postura estática). La postura está relacionada con el estado del sistema músculo- esquelético, el estilo de vida, los hábitos diarios que adquiere la persona y las emociones.

Una buena postura consiste en la alineación simétrica del cuerpo en torno al eje de gravedad, que es la columna vertebral, manteniendo la cabeza erguida, la pelvis centrada y las extremidades ubicadas de modo que el peso del cuerpo quede repartido equitativamente. Por el contrario, una mala postura es aquella en la que el cuerpo no respeta esa alineación.

No obstante, existe mucha controversia sobre este tema, ya que el solo hecho de mantener una buena postura no exime de la aparición de dolores, ni el mantenimiento de una mala postura conlleva obligatoriamente lesiones o trastornos.

¿Qué condiciona tu postura?

La postura se ve condicionada directamente por otros factores tales como: el estrés, el sedentarismo, la dieta y/o el ejercicio físico que pueden ser determinantes en el desencadenamiento de molestias y dolores. Por ello, es muy importante tomar conciencia de cuál es nuestra postura y qué debemos hacer para corregirla, si no es la adecuada.

Tu salud física puede verse alterada, tanto por factores externos, como el ambiente, sobre los que no podemos influir, pero también por conductas o hábitos derivados de adoptar malas posturas, que inciden negativamente en la calidad de vida.

Para que los esfuerzos realizados en las actividades del día a día no sobrecarguen nuestros músculos y articulaciones es preciso adoptar una buena postura corporal al llevarlas a cabo. De igual modo, durante la noche, para evitar a medio y largo plazo trastornos tales como dificultades digestivas, dificultad respiratoria, y trastornos músculo-esqueléticos, entre
otros.

¿Qué sucede si mantengo una mala postura?

Si mantienes una mala postura, puedes sufrir de hipercifosis (10), hiperlordosis (11), escoliosis
(12) o rectificación cervicaldorsal y/o lumbar, o alguna otra enfermedad que puede afectar a
tu columna.

Siempre es útil diagnosticar si dicha postura se debe solo al hábito o es consecuencia de una
deformidad esquelética subyacente.

¿Qué es la Escoliosis, Hiperlordosis e Hipercifosis?

  • La hipercifosis  es una desviación de la columna en el plano sagital fuera de sus
    límites, la cifosis normal se halla entre 30o y 65o (método de Cobb).
  • La hiperlordosis  es la acentuación en el plano sagital de la curvatura lumbar
    normal fisiológica, entre 20º y 40º.
  • La escoliosis es una deformación de la columna, caracterizada por una curvatura lateral y
    una rotación vertebral, generando una curva en forma de “C” o de “S”.
  • Las rectificaciones son la disminución en el plano sagital de las curvas fisiológicas del raquis.
  • Dolor lumbar: derivado de la vida sedentaria, al permanecer, por ejemplo, debido al trabajo,
    muchas horas sentados con la espalda encorvada; o al estar mucho tiempo de pie con
    la pelvis en anteversión. También puede aparecer después de cargar algo muy pesado
  • Molestias en zona central de la espalda: habituales cuando la persona se sienta con una
    curva dorsal exagerada, con los hombros enrollados hacia delante o al estar de pie sacando
    barriga. También debido a mantener esta postura durante un tiempo prolongado
  • Dolor en cuello y parte superior de los hombros: ocurre cuando hay un apoyo excesivo sobre
    las articulaciones de las últimas vértebras cervicales, algo común cuando la persona se queda
    sentada mirando al frente durante un tiempo prolongado
    También está relacionado con contracturas derivadas del estrés o de someter a los músculos a
    esfuerzos o posturas inadecuadas.
  • Mayor riesgo de lesiones, ya que al adoptar una mala postura, el peso del cuerpo queda mal
    distribuido y por tanto, habrá zonas que queden desprotegidas

¿Qué beneficios aporta una buena postura?

  1. Mejora de la función respiratoria: aumenta la capacidad pulmonar, contribuyendo por tanto
    a mejorar la circulación (19)
  2. Previene el cansancio y la fatiga crónica: al mejorar la respiración, se gasta energía de forma
    más eficiente, optimizando las funciones del organismo, promoviendo, además, un buen
    estado de ánimo (19,20)
  3. Previene lesiones, dolores musculares y problemas de columna: una buena colocación y
    distribución del peso del cuerpo previene la aparición de dolores musculares como lumbago, cervicalgias, y otros trastornos posteriores que podrían derivar de adoptar una mala postura (19,20)
  4. Genera armonía a nuestro organismo: al favorecer una mejor respiración y evitar dolores musculares mejora el estado de ánimo y la sensación de bienestar general.

En La Clínica de Fisioterapia Carmen Alonso, podemos ayudar a mejorar y a prevenir futuras patologías.

Ultrasonidos. ¿Para que sirven?

Ultrasonidos. ¿Para que sirven?. En la Clínica de Fisioterpia Carmen Alonso te explicamos para qué se utilizan los ultrasonidos en fisioterpia.

La aplicación de ultrasonido terapéutico en tejidos lesionados acelera la tasa de curación y mejora la calidad de la reparación de lesiones de ligamentos, tendones, fascia, cápsula articular y  tejido cicatrizal. Por eso los ultrasonidos mejoran las lesiones.

En fisioterapia el ultrasonido se utiliza para tratar lesiones, inflamación de tendones, cicatrices, por ejemplo. No transmite frío ni calor de manera que el paciente los pueda sentir. Es un calor que va al interior, a los tejidos.

El ultrasonido es un equipo que transfiere ondas mecánicas de mayor frecuencia que las del sonido, a través de un medio físico como puede ser un gel específico, que permite que pueda propagarse y transmitir energía (calor profundo) gracias a la vibración que producen dichas ondas. Ese calor no se siente, ni se nota.

Beneficios del ultrasonido

-la cicatrización de las lesiones

-la vasodilatación de la zona con hiperemia y aumento del flujo sanguíneo

-el incremento del metabolismo local, con estimulación de las funciones celulares y de la capacidad de regeneración tisular.

-el incremento de la flexibilidad de los tejidos ricos en colágeno, con disminución de la rigidez articular y de la contractura

-el efecto antiálgico y espasmolítico, que son los más útiles en lo que a indicaciones se refiere

-acelera la tasa de curación y mejora la calidad de la reparación

La energía del ultrasonido terapéutico (dependiendo del tejido) alcanza aproximadamente las siguientes profundidades:

-Tejido muscular: 1 MHz = 9 mm; 3 MHz = 3 mm

-Tejido graso: 1 MHz = 50 mm; 3 MHz = 16,5 mm

-Tendón: 1 MHz = 6,2 mm; 3 MHz = 2 mm

Como la transmisión del ultrasonido no es la misma en cada tipo de tejido, algunos tejidos son capaces de absorber la energía en mayor proporción que otros.

En términos de práctica clínica, los tejidos que absorben más energía son aquellos con alto contenido de colágeno (ligamentos, tendones, fascia, cápsula articular, tejido cicatrizal). La aplicación del ultrasonido terapéutico a los tejidos con una baja capacidad de absorción de energía es menos probable que sea eficaz que la aplicación de la energía en un material de mayor absorción.

Entre los beneficios del ultrasonido en la fisioterapia está también que los tejidos más efectivamente calentados están el periostio, los tejidos colágenos (ligamentos, tendones y fascia) y los músculos fibrosados.

Si la temperatura de los tejidos lesionados se eleva a 40-45 grados, se producirá una hiperemia, cuyo efecto será terapéutico. Además, las temperaturas en este rango ayudan a iniciar la perfecta cicatrización de estados inflamatorios crónicos.

El trabajo del fisioterapeuta de nuestra Cínica de Fisioterapia Carmen Alonso, en Alpedrete, se verá perfectamente compensado con la práctica del ultrasonido y se tendrá un diagnóstico perfecto si además se aplican pruebas por imagen.