Diferencia entre esguince y latigazo cervical

Hoy, desde la Clínica de Fisioterapia Carmen Alonso, te contamos la diferencia entre esguince y latigazo cervical.

Diferencia entre esguince y latigazo cervical

El latigazo cervical es un mecanismo de transferencia de energía al cuello, por aceleración o deceleración brusca, que puede ser resultado de un impacto trasero o lateral. Especialmente, estas acciones vienen de accidentes o colisiones que ocurren de vehículos a motor, pero también ocurren en otras ocasiones, como zambullidas, etc… La transferencia de energía puede provocar lesiones óseas o heridas de los tejidos blandos (como un esguince cervical), que a su vez pueden implicar una gran variedad de manifestaciones clínicas, es decir, trastornos asociados al latigazo cervical. Esto es una de las diferencias entre un latigazo cervical y un esguince cervical, que explicaremos a continuación.

La expresión latigazo cervical, no es una lesión, sino que se remite a un mecanismo causal. Más concretamente, «Un mecanismo de ernegía al cuello (Krämer, 1986)», que en absoluto conforma un diagnóstico. La definición no dice ni mucho menos que la afectación sea exclusiva de partes blandas. Por el contrario, advierte, con toda claridad, que puede provocar lesiones óseas. Muchas veces, las consecuencias de esta acción quedan diluidas en una etiqueta diagnóstica muy genérica, como puede ser «cervicalgia», y no puede ser así, porque ésto es un marco que hay que llenar de contenidos. La mayoría de las veces (con mucha frecuencia), se alude a la expresión «esguince cervical» sin más, pero en realidad su uso es a veces poco concreto e incluso hasta confuso.

Un esguince cervical es, por definición, una lesión muy frecuente producida por la flexo-extensión brusca del cuello, que se caracteriza por dolor, contractura muscular, sensación de vértigo y rectificación de la lordosis cervical en la radiografía. Podemos concluir con que un latigazo cervical es una acción, y un esguince cervical una consecuencia de ello.

Tratamiento

Tratamiento

A nivel de tratamiento de fisioterapia, éste debe comenzar en la pelvis e ir poco a poco ascendiendo hasta llegar a la región cervicodorsal, prestando mucho interés en el diafragma. Es fundamental no perder la idea de globalidad del paciente en estos casos ya que son varias las estructuras que el fisioterapeuta debe valorar para hacer un tratamiento rehabilitador.  La aplicación de técnicas neuromusculares, el tratamiento conservador e invasivo de puntos gatillos, la osteopatía, la reeducación postural global…de los músculos anteriormente citados, así como el ejercicio físico y una incorporación lo antes posible a las actividades habituales harán que la probabilidad de recidiva en cuanto al dolor de cuello y de zona lumbar, se refiere sea menor.

Los latigazos cervicales, también llamados cervicalgias o esguinces cervicales, son lesiones musculares producidas en la zona del cuello que pueden llegar a afectar a la columna vertebral. Son lesiones bastante comunes y, aunque pueden ser de carácter crónico, suelen producirse tras un impacto fuerte por detrás del cuello, por lo que es muy importante buscar ayuda profesional para recuperarnos y no sufrir posibles secuelas que afecten a nuestra movilidad de por vida, lo que convierte a la fisioterapia en fundamental tras un latigazo cervical.

En Clínica de Fisioterapia Carmen Alonso contamos con un equipo con amplia experiencia y todos los medios necesarios para ofrecer un tratamiento óptimo y de calidad.

Dirección Avenida Canteros, 16 – local 5 ALPEDRETE (Madrid) 28430 E-mail info@fisioterapiacarmenalonso.es Móvil 646 526 320

¿Se pueden tratar los juanetes?

¿Se pueden tratar los juanetes? En Clínica de Fisioterpia Carmen Alonso, en Alpedrete, te podemos ayudar en la mejora de la movilidad de la articulación.

¿Qué son los juanetes?

Los Juanetes, o como se conoce científicamente Hallux Valgus, es una deformación de los pies. Es muy común en mujeres a partir de los 40 años. Una de las principales causas es el uso de calzado inadecuadoy se forma cuando el dedo gordo del pie comienza a girar hacia dentro.

CAUSAS DE LOS JUANETES O DEL HALLUX VALGUS

  1. Componente genético.
  2. La biomecánica del pie:
    1. Personas que tienen pies planos son más propensos a desarrollar juanetes.
    2. Personas con pie egipcio(es decir, el dedo gordo del pie más largo que el segundo dedo)
    3. Personas con tendencia a la pronación.
  3. Enfermedades como artritis, artrosis, enfermedades neuromusculares, infección o trauma
  4. El calzado también es una causa potencial para el desarrollo de esta deformidad del pie, sobre todo los zapatos estrechos porque oprimen el pie.
  5. Determinadas profesionesque implican un esfuerzo excesivo del pie como los bailarines de ballet.

se pueden tratar los juanetes

SÍNTOMAS DEL HALLUX VALGUS O JUANETES

  • Dolor en la zona
  • Pérdida de estabilidad
  • Desarrollo de un bulto en el exterior del pie, al lado del dedo gordo.
  • Enrojecimiento, hinchazón, o dolor en la articulación metatarsofalángica.
  • Callos y otras irritaciones provocadas por tener un dedo montado sobre el otro.
  • Movimiento limitado y doloroso del dedo gordo.

 

TRATAMIENTO DE LOS JUANETES

Aunque ya tengamos la deformidad podemos frenar la progresión y minimizar la el dolor.

En casa:

  • SELECCIÓN DE ZAPATOS ADECUADA. Por ejemplo, si somos pronadores, elegir la zapatilla de correr adecuada.
  • USO DE HIELOS para calmar el dolor y la inflamación.

Con profesionales

  • PODÓLOGO: uso de plantillas adecuadas que corrijan la biomecánica del pie y otros elementos ortopédicos como protectores de silicona o acolchados para evitar el dolor
  • FISIOTERAPIA: nos puede ayudar en la mejora de la movilidad de la articulación metatarsofalángica e intentar mejorar la postura para evitar la pronación. También puede recurrir a un vendaje funcional para aliviar el dolor o inflamación.
  • MEDICACIÓN: el médico puede recetar fármacos antiinflamatorios o administrar inyecciones de cortisona para aliviar el dolor agudo y la inflamación causadas por deformidades de las articulaciones
  • CIRUGÍA: La cirugía consiste en la realineación del primer metatarsiano, en general, cortando la parte del hueso y fijándolo con un tornillo. El post-operatorio dura alrededor de 6 semanas.

Y tú, ¿padeces juanetes o conoce alguien que los tenga? En la Clínica de Fisioterapia Carmen Alonso, en Alpedrete, te podemos ayudar  para evitar la pronación y empeoramiento. No lo dudes, pídenos cita en el teléfono: 646 526 320

Fisioterapia temporomandibular

Hoy desde la Clínica de Fisioterapia Carmen Alonso te queremos contar qué es y en qué te puede ayudar la Fisioterapia temporomandibular.

La articulación temporomandibular es la articulación de la mandíbula. Muchos pacientes sufren fuertes dolores en esta zona bucal, de ahí que necesiten la realización de ejercicios de fisioterapia para mejorar esta parte del cráneo.

Características de la Mandíbula

La mandíbula constituye un segmento óseo, ubicado en la cara que cuelga en contra de la gravedad sujetado unicamente por musculatura. Tiene varias características que la hacen diferente al resto al resto de segmentos corporales:

  1. El movimiento es bilateral: El movimiento de la mandíbula en cualquiera de sus posibilidades implica que se muevan las dos articulaciones temporomandibulares.
  2. La ATM está recubierta de cartílago fibroso: La superficie articular de la ATM es resistente a las presiones gracias a su recubrimiento fibroso, diferente al del resto de las articulaciones, aunque es muy sensible al rozamiento.
  3. Disco Articular de la articulación: Tiene un disco articular que se interpone entre las dos superficies articulares y las protege del roze y facilita el movimiento, aunque en ocasiones es el principal responsable de que se produzcan alteraciones, cuando se desplaza erróneamente, provocando en ocasiones bloqueos articulares.
  4. La oclusión: La oclusión supone el final del movimiento en cierre mandibular, por lo que en apertura es posible forzar la articulación algo más y sino esta preparada dañarla, pero en cierre la oclusión protege la articulación e imposibilita que se la fuerce más.

Tratamiento de la Mandíbula

La mandíbula por lo tanto, puede sufrir alteraciones articulares, que fundamentalmente suponen bloqueos articulares por desplazamiento del disco articular y en ocasiones por aumento de la contracción muscular de masetero, temporal, pterigoideos, etc…, músculos todos ellos de cierre mandibular, que impiden que desarrolle correctamente la apertura mandibular.

En cuanto a la musculatura mandibular, es la principal responsable del dolor que se localiza en la cara, frecuentemente por la aparición de puntos gatillo miofasciales. El principal tratamiento de estos puntos gatillo en la musculatura mandibular son los tratamientos de terapia manual y la punción seca.

Fisioterapia temporomandibular

El objetivo es restablecer el correcto funcionamiento de la mandíbula durante las funciones fundamentales de masticación, deglución y fonación. Este correcto funcionamiento en ocasiones es por un problema articular, con mayor frecuencia por luxación del disco articular de la ATM, pero también por dolor provocado por el compromiso de la musculatura mandibular.

La fisioterapia cuenta con varias opciones para afrontar la disfunción de la ATM. Una de ellas es la terapia manual, un método eficaz a corto plazo en alteraciones con desplazamiento agudo de disco o artritis. En este procedimiento, el paciente tiene un papel activo, ya que suele acompañarse de ejercicios para realizar en casa.

El dolor condiciona la calidad de vida del paciente y genera un círculo de estrés que a su vez dificulta la recuperación y que debe evitarse. Cuando éste es agudo, puede recurrirse a técnicas de estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS), ultrasonido o terapias de frío y calor. Es importante, al mismo tiempo, incluirse técnicas de relajación que den apoyo al tratamiento.

Por otra parte, es imprescindible corregir y reeducar al paciente en cuanto a su higiene postural, ya que este hecho, que pasamos inadvertido, puede originar el sobreesfuerzo de la musculatura de la articulación, con sus consecuentes complicaciones.

En la clínica de Fisioterapia Carmen Alonso, en Alpedrete, podemos ayudarte, llámanos y estaremos encantados de atenderte 646 526 320

 

Cómo ayuda la fisioterapia con el dolor crónico

¿Cómo ayuda la fisioterapia con el dolor crónico? Estamos seguros de que para la gran mayoría de las personas el término “Dolor Crónico” le queda muy lejano y no alcanzan a comprender en qué consiste realmente padecer esta enfermedad. Por eso nuestro objetivo de hoy es exponer de forma sencilla y concisa qué es el dolor crónico y cómo puede la fisioterapia mejorar la situación de los pacientes que lo sufren.

¿Qué es el Dolor Crónico?

Para explicar qué es el dolor crónico tenemos que pasar primero por explicar qué es el dolor. Según la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor, IASP -International Association for the Study of Pain.

De esta definición se entiende que el dolor se vive más como una experiencia más que una sensación y reconoce que debido a esto existe un complejo componente exclusivamente individual que se traduce en un conjunto de emociones que confiere al dolor su carácter único y personal.
Además propone que el dolor no tiene que venir derivado necesariamente por la presencia de una lesión real y que puede manifestarse en ausencia de cualquier afectación de los tejidos.
Según esta definición el dolor está asociado con las manifestaciones semiológicas, es decir síntomas de un proceso patológico específico.

dolor cronico

Pero como todos sabemos, no todas las “señales de alarma” son iguales. Hay dolores que se alivian inmediatamente o que desaparecen tras la toma de algún medicamento; otros que son más intensos (dolores agudos) e informan de una agresión o daño externo o interno y requieren de ayuda médica. Hay dolores recurrentes, como las cefaleas o dolores menstruales o dolores muy intensos de origen desconocido a los que hay que tomarse muy en serio y buscar ayuda de un profesional.

Pero en definitiva, cualquier tipo de dolor, una vez tratado el problema que lo causa, debería desaparecer con el tiempo. Entonces ocurre que nos encontramos con que existe dolor que persiste cuando en realidad debería haber desaparecido.

“En términos generales, se entiende que hay dolor crónico cuando éste se prolonga durante más de seis meses y no se alivia con tratamientos médicos ni quirúrgicos.”

¿Qué puede producir Dolor Crónico?

Hay muchos factores que pueden ocasionar dolor crónico. En ocasiones, es consecuencia de un cambio o enfermedad persistente en los tejidos, como por ejemplo la artritis, pero otras veces se debe a una alteración o cambio en el propio sistema de alarma. También puede ser fruto de un dolor nervioso, de una cirugía o de una amputación, etc…

Además el dolor es algo tan personal que podemos encontrar a personas que sufren la misma enfermedad o lesión mostrando distintos niveles de dolor. A menudo surgen discrepancias acerca de dónde proviene ese dolor. La teoría sobre el componente genético del dolor presenta cada vez menos evidencias y sin embargo sí hay numerosas pruebas que indican que el dolor puede estar relacionado con factores sociales, culturales y cognitivos.

¿Cómo condiciona el Dolor Crónico la vida del paciente?

Desgraciadamente las personas que sufre un dolor constante suelen quedar inhabilitados para trabajar, disfrutar y cuidar de sí mismos, lo que suele derivar en depresión, aumentando la ansiedad, la soledad y el aislamiento social. Con el tiempo esta enfermedad no sólo afecta al propio paciente, sino también a las personas que lo rodean.

¿Cómo ayuda la fisioterapia con el dolor crónico?

Para aquellos casos en que ni la cirugía ni los tratamientos han conseguido aliviar este dolor, la terapia física puede ser una parte esencial del tratamiento del dolor crónico.

Hay enfermedades como por ejemplo la osteoartritis, la fibromialgia, dolor de cabeza cervicogénico o la artritis reumatoide que conllevan un dolor crónico. Gracias a la fisioterapia se puede aliviar en gran medida esta incomodidad y mejorar la calidad de vida del paciente.
Por otro lado, la fisioterapia enseña a la gente a realizar movimientos de forma segura y funcional, movimientos que seguramente no han podido realizar en mucho tiempo a causa de su dolor.

Los pacientes son tratados individualmente y con la técnica que mejor se adapte a sus circunstancias y siempre basadas en la mayor evidencia posible. Hay diferentes métodos para el tratamiento del dolor como pueden ser la movilización de las articulaciones, el masaje, la terapia manual en músculos y nervios, entrenamiento de fuerza, ejercicio, frío, calor etc.

En el caso del dolor crónico, es muy importante la educación en dolor para mejorar los factores cognitivos como las creencias, el catastrofismo, el miedo, la hipervigilancia, etc...

Un fisioterapeuta pregunta para entender el dolor particular de cada paciente y saber qué hacer para manejarlo. Por ejemplo, aconsejara una rutina de ejercicios u otra dependiendo del estado de cada paciente.

El fisioterapeuta ayuda sobrellevar el dolor y sobre todo a dejar atrás el nivel de incapacitación derivado de la enfermedad. Aumentando la actividad y el aprendizaje del ejercicio terapéutico se sentirá menos dolor y el paciente será capaz de funcionar sobre una base diaria para desarrollar sus actividades.

Por supuesto hay que entender que la fisioterapia debe formar parte de una terapia multidisciplinar. Una terapia en la que se puede compaginar el tratamiento fisioterapéutico con apoyo psicológico y la prescripción médica.

Lo que la fisioterapia puede hacer por el paciente en rehabilitación es enfocarse en la restauración del movimiento y la función normal como estrategia de colaboración necesaria para la gestión eficaz del dolor.

En nuestra Clínica de Fisioterapia Carmen Alonso, te podemos ayudar a mejorar tu calidad de vida y tratar tus lesiones. Ponte en contacto con nosotros!

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Las personas que duermen mejor sufren menos dolor de cuello

Un estudio de la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda (REIDE) sugiere que tratar el sueño podría paliar el dolor cervical. Este estudio demuestra que la calidad de sueño predice la evolución del dolor cervical, pero no la del dolor lumbar. Esto sugiere que tratar a pacientes con problemas de cuello para que duerman mejor podría disminuir su dolor, independientemente del tratamiento específico para la cervicalgia que se les prescriba.

Si bien el 80% de los casos de lumbalgia son de dolor agudo, éstos “no presentan un gran problema” para la salud pública, dice el doctor Francisco Kovacs –director de la REIDE y autor principal del estudio– ya que tienden a curarse de manera espontánea. El problema, explica, es el dolor crónico.

¿Cuál es la mejor postura para dormir si tienes dolor de cervicales?

Conseguir un sueño reparador cada noche es esencial para afrontar todas las actividades del día siguiente. El descanso debe ser óptimo, aportando a cada parte del cuerpo el mayor reposo. 

Sin embargo, en muchas ocasiones seguro que te has levantado de la cama con la sensación de haber dormido, pero sin haber descansado nada de nada. Puede que no estés dejando que algunas de tus partes del cuerpo se relajen correctamente, e incluso, puede que las estés dañando con una mala postura al dormir. 

Una de las zonas más sensibles a la hora de tomar una postura en la cama son las cervicales. Estas soportan el peso de la cabeza y del cuello durante todo el día. Necesitan un apoyo extra por la noche, y una mala postura no ayudará nada a levantarte lleno de energía por la mañana.  

cuello dolor dormir

¿Qué debemos tener en cuenta para cuidar nuestra cervicales al dormir?

Debemos adoptar una postura para dormir bien que no perjudique nuestras cervicales, cuello o espalda. En primer lugar, y más importante es la sujeción del cuello. Debemos asegurarnos que el cuello y la nuca están en una posición natural mientras dormimos. Debemos alinearlos con el resto de la espalda y la comuna vertebral, tal y como lo hacemos cuando estamos de pie. Sobre todo, debemos estar muy atentos si sufrimos algún tipo de enfermedad como la fibromialgia, que puede empeorar con un mal descanso.

La almohada, un imprescindible para evitar el dolor cervical

Para asegurarnos una posición natural y saludable del cuello y cabeza en la cama, necesitaremos una buena almohada. El uso de la almohada es imprescindible, porque mientras estamos tumbados en la cama, no podemos mantener la cabeza alineada con la columna vertebral sin un apoyo extra. Además de la incomodidad que supone dormir sin la cabeza elevada, que puede derivar en una excesiva torsión del cuello.

La comodidad al dormir dependerá de los gustos de cada uno, y la elección de la almohada será diferente en cada persona. Debemos escoger una almohada con un grosor u otro en relación a nuestro peso y edad. Lo más importante es que esta mantenga nuestra cabeza en línea con la comuna.

Si la almohada es demasiado gruesa, nuestro cuello podría someterse a una tensión hacia adelante por mantener la cabeza demasiado alta.  Lo mismo pasaría hacia atrás si la almohada fuera demasiado fina. Existen almohadas cervicales de viscoelástica cuya forma de mariposa ayudan a mantener el cuello firme y a que no se mueva demasiado durante la noche.

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Posturas que debes mejorar en tu día a día

La postura para dormir que tomas todas las noches es muy importante a la hora de solucionar tus dolores cervicales, sin embargo, en nuestra vida diaria no sólo dormimos, sino que también caminamos, estamos de pie o sentados. La postura que tenemos en estas últimas acciones mencionadas debe de ser una buena postura para evitar un posible dolor de espalda. 

A la hora de estar de pie

Cuando estamos de pie, lo peor que podemos hacer es cargar todo nuestro peso sobre una sola pierna. Lo más recomendable sería separar las dos piernas de manera horizontal y repartir el peso entre ellas. De este modo, el apoyo se enfoca en ambas partes de la cadera y en el centro de esta misma, equilibrando el peso de manera repartida en toda la planta del pie. Con esto, aparte de evitar dolor cervical podemos evitar lesiones de pie. 

Cuando camines

Al caminar, lo más sano es levantar el pecho de manera sutil y a la misma vez apretar el abdomen. Hay que procurar que la cabeza esté derecha y los hombros bien alienados con las orejas y la cadera. Lo más importante es evitar caminar mirando hacia abajo y con los hombros encogidos, ya que esto ocasionará una sobrecarga en tus cervicales. 

Al estar sentado

Uno de los problemas más comunes de hoy en día es que mucha gente sufre contracturas y problemas cervicales debido a que permanecen durante un periodo largo de tiempo sentados (normalmente por trabajo). La postura más saludable en este caso es apoyar totalmente la espalda al respaldo de la silla, manteniendo la cabeza recta y las rodillas con un poco más de altura que las caderas mediante el uso de un reposapiés.