Cómo ayuda la fisioterapia en la enfermedad de Parkinson

Desde la Clínica de Fisioterapia Carmen Alonso, en Alpedrete te contamos cómo ayuda la fisioterapia en la enfermedad de Parkinson.

El Parkinson es una enfermedad degenerativa del sistema nervioso que afecta a la habilidad del cerebro para controlar los movimientos del cuerpo. Actualmente no tiene cura, pero los síntomas pueden ser ralentizados y controlados gracias a la medicina y a determinados tratamientos fisioterapéuticos, y en nuestra Clínica de Fisioterapia Carmen Alonso, te podemos ayudar.

¿Cuáles son los síntomas del Parkinson?

Como se trata de una enfermedad que afecta a la función motora, los síntomas más evidentes son aquellos relacionados con la capacidad de movimiento.

  • Temblor cuando se está en reposo: generalmente en un pie o en una mano.
  • Bradicinesia: ralentización de movimientos que dificultan la realización de tareas cotidianas como vestirse o asearse.
  • Rigidez: afecta al tronco y a las extremidades.
  • Inestabilidad de la postura: puede derivar en problemas para mantener el equilibrio y caídas.

 

 

 

Tratamiento fisioterapéutico

El Parkinson genera un alto nivel de discapacidad casi durante todas las fases de la enfermedad. A pesar que desde el principio el principal tratamiento para el Parkinson son los fármacos, es indispensable que este tipo de pacientes reciban fisioterapia para evitar consecuencias indeseables.

Los objetivos del fisioterapeuta en pacientes con enfermedad de parkinson son:

  • Disminución del dolor: Para disminuir los dolores se aplicaran técnicas de masajes sobretodo en la zona de los muslos (suele ser una de las más dolorosas) y aplicar electroterapia TENS para conseguir un efecto analgésico.
  • Evitar posturas antálgicas: Para corregir las posturas incorrectas haremos ejercicios frente al espejo con el paciente, con la finalidad que él se vea y realice una corrección de la postura que adoptó con las instrucciones del fisioterapeuta. Se debe realizar en todas las sesiones de fisioterapia.
  • Evitar acortamientos musculares y debilidades: Para evitar los acortamientos musculares realizaremos estiramientos de los músculos que se encuentran acortados (pectoral, bíceps, tríceps, antebrazos, cuádriceps, gemelos, etc.) consecuencia de la poca movilidad y posturas antálgicas. Y para no permitir que se instaure la debilidad muscular, le indicaremos al paciente que realice ejercicios isométricos (empezando las terapias). Cuando el paciente progrese se le indicarán ejercicios contra resistencias (con bandas elásticas, mancuernas, etc.).

  • Mejorar la funcionalidad del paciente: Consiste en enseñarle al paciente como desenvolverse el día a día con la condición que presenta. Tiene como finalidad lograr un retraso de los síntomas y que el paciente sea lo más independiente posible.
  • Reeducación del equilibrio: se le indica al paciente que realice movimientos anteroposteriores y laterales, al igual que pasivos y activos. Iniciando con una amplia base de sustentación hasta ir avanzando a las más inestables (de rodillas, en cuatro puntos, apoyo unipodal, etc.) y caminar sobre líneas rectas.
  • Mejorar la coordinación: En este caso se deben realizar ejercicios en los que siempre se mantenga la atención del paciente con distintos estímulos (visuales, táctiles, sonoros, etc.) e indicarle ejercicios repetitivos, rítmicos y combinados.
  • Reeducación de la marcha: En todos los movimientos o ejercicios que se le indique al paciente se le debe decir que los realice manteniendo gran distancia entre un paso y otro para evitar caídas. Realizar cambios de dirección, pero siempre tomando en cuenta lo anterior.
  • Optimizar las funciones respiratorias: La presencia de rigidez es una de las principales causas que afecta la mecánica respiratoria. Para mejorar esto se pueden aplicar distintas técnicas de fisioterapia respiratoria como ejercicios combinados de espiración e inspiración, ejercicios diafragmáticos y expansiones costales.

Fundamentos y leyes básicas sobre los estiramientos musculares

Los estiramientos musculares son una importante técnica a implementar cuando se habla de un protocolo de tratamiento o rehabilitación de la enfermedad de Parkinson, ya que los mismos nos ayudan a prevenir complicaciones posteriores como lo son los acostamientos musculares y la debilidad de los músculos. Pero… ¿Qué son los estiramientos musculares? Los estiramientos musculares son ejercicios que se realizan de manera suave para lograr, como su nombre lo indica, elongar o estirar las fibras del músculo (hasta un punto considerable, que no lesione las fibras) con la finalidad de:

  • Aumentar la flexibilidad del músculo.
  • Prevenir los acortamientos musculares.
  • Prevenir las contracturas musculares.
  • Disminuir la tensión existente en los músculos.
  • Disminuir el riesgo de lesiones.
  • Facilitar la realización de los movimientos, entre otros…

 

La fisioterapia es vital para lidiar con la enfermedad de Parkinson a largo plazo. Los tratamientos fisioterapéuticos están incorporados dentro del plan de procedimientos para tratar la enfermedad.

La fisioterapia aplicada al Parkinson es una carrera de fondo que debe adaptarse a cada fase de la enfermedad. Es importante abordar específicamente las características relacionadas con el movimiento de la afección en una fase determinada con el objetivo de mantener la movilidad y el equilibrio y maximizar la independencia funcional y la calidad de vida.

La fisioterapia se centra en movilizar las articulaciones que se han vuelto rígidas para ayudar a recuperar el movimiento normal, especialmente en el tronco. Los ejercicios para mejorar la flexibilidad de los músculos tensos también ayudarán recuperar mayor libertad de movimiento. Un programa de estiramientos suaves puede formar parte de tu rutina diaria. La reeducación de la postura es un componente clave para evitar el encorvamiento. La restauración de la estabilidad postural también tendrá un efecto positivo en el equilibrio.

Además de los problemas de movilidad, flexibilidad, postura y equilibrio, la fisioterapia se centra más específicamente en solucionar los problemas con las actividades diarias en el hogar: levantarse de la cama, subir escaleras, levantarse de una silla o pasear al perro. Es importante incorporar este enfoque más funcional en la rehabilitación para que sea más significativo para el paciente.

Si padeces Parkinson y tienes dificultades con las actividades cotidianas, o si tienes un diagnóstico reciente y te gustaría obtener consejos sobre cómo sobrellevar y controlar tu afección en casa, acude a nuestra Clínica de Fisioterapia Carmen Alonso en Alpedrete hoy mismo. Realizaremos una entrevista exhaustiva y una evaluación para ver cómo te afecta Parkinson y para diseñar un plan de gestión personalizado que te mantenga saludable y activo a medida que avanza la enfermedad.

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