Drenaje linfático manual en la Clínica de Fisioterapia Carmen Alonso

Drenaje linfático manual en la Clínica de Fisioterapia Carmen Alonso

El drenaje linfático es una técnica de terapia manual que se aplica por parte del fisioterapeuta con el fin de activar la circulación linfática.

¿En que consiste el drenaje linfático manual?

El drenaje linfático manual consiste en maniobras específicas, precisas y suaves que van dirigidas a la activación del sistema linfático en su función de reabsorción del líquido intersticial y conducción de éste a través de sus vasos para su depuración y deshecho.

La técnica fue creada por el doctor Vodder a principios del siglo XX y perfeccionada por otros profesionales, entre ellos Leduc. Se ha demostrado su utilidad en edemas de todo tipo, tanto traumáticos como circulatorios o secundarios a intervenciones quirúrgicas (mastectomías, amputaciones o cualquier otra cirugía) o de tipo hormonal, incluso en afecciones congénitas del propio sistema linfático.

Con él buscamos la activación de una función presente en nuestro cuerpo y que se ha visto ralentizada o incluso estancada por un aumento anormal del líquido por una deficiencia en el sistema de bombeo. De forma indirecta, la circulación sanguínea mejora notablemente con el drenaje linfático. La precisión de la técnica, su exigencia de conocimiento anatómico y de la patología hacen del fisioterapeuta el único profesional con capacidad para el empleo terapéutico de esta técnica.

drenaje linfático manual

El sistema linfático está formado por una serie de órganos, ganglios y un sistema tubular (vasos linfáticos) que recorren todas las regiones del cuerpo, de forma paralela al sistema arterio-venoso, transportando la linfa.
La linfa es una masa líquida que contiene agua y proteínas en su mayor parte, junto con otras células y sustancias de deshecho.

El sistema linfático tiene dos funciones fundamentales:

  • Función defensiva, gracias a la presencia de los linfocitos.
  • Eliminación de sustancias de desecho. Limpia y recoge del medio celular todos aquellos elementos que, por su tamaño, no son capaces de penetrar en el sistema sanguíneo.

De esta forma, el sistema linfático contribuye a mantener la homeostasis de todo el organismo.

¿Qué ocurre cuándo no funciona bien?

Aparece linfedema, que es una patología del sistema linfático caracterizada por la acumulación de linfa en los espacios intersticiales, sobre todo en el tejido adiposo subcutáneo, causada por una alteración circulatoria del sistema linfático que puede producirse por:

  • Factores congénitos que provoquen un linfedema primario.
  • Aparición de un desequilibrio mecánico debido a una interrupción u obstrucción de los vasos linfáticos: linfedema secundario. Aparecen en aquellas personas cuyos vasos linfáticos se encuentran en perfecto estado de salud y funcionamiento, pero que se ven afectados por una serie de trastornos, lesiones o enfermedades que desencadenan el linfedema.

Esta alteración depende de dos factores: de la carga linfática (cantidad de líquido y proteínas a evacuar por unidad de tiempo) y de la capacidad de transporte (que depende de la integridad estructural del sistema linfático). Cuando se altera el equilibrio entre estos dos factores, se produce una acumulación anormal de proteínas titulares, edema, inflamación crónica y posteriormente fibrosis.

Técnica del drenaje linfático manual

El drenaje linfático es una técnica de masoterapia especial orientada a la resolución de edemas prioritariamente linfáticos. Consiste en la aplicación de una tracción sobre la piel de forma lenta y rítmica para conseguir «abrir» las vías linfáticas. De esta forma, se consigue drenar los líquidos excedentes que bañan las células y evacuar los deshechos que provienen del metabolismo celular. Así el sistema puede funcionar correctamente.

Las maniobras tienen unas características principales:

  • No pueden producir dolor.
  • Sin fricción. La fricción sobre la piel produce un aumento de la permeabilidad de los vasos que están trabajando para reabsorber el edema, por lo que se pierde el líquido reabsorbido. Por este motivo no deben de utilizarse cremas ni otras sustancias que permitan el deslizamiento de las manos.
  • La presión del drenaje manual no debe de exceder de 30-40 mmHg, porque si no se produce un colapso de los vasos porque la presión exterior al vaso sobrepasa el valor de la presión hidrostática que lo mantiene abierto.
  • Ritmo pausado y armónico, ya que la técnica tiene que adaptarse al ritmo de contracción de las unidades del sistema linfático, que es de carácter lento y rítmico.
  • Las maniobras deben de realizar una tracción sobre la piel (es la única forma de «abrir» el sistema) y dirigir la linfa en sentido proximal (hacia arriba).

Acciones Sobre el organismo

  • Efecto relajante
  • Efecto drenante: activa el flujo linfático, crea un efecto mecánico de presión descompresión, y deriva la linfa hacia otras áreas linfáticas funcionantes, por lo tanto, crea nuevas anastomosis y abre vías ya existentes.
  • Acción sedante del dolor: se produce una activación de los mecanorreceptores y se bloquean los receptores del dolor (nociceptores).
  • Acción tranquilizante.
  • Acción reguladora muscular: se regula el tono de la musculatura estriada favoreciendo el automatismo de la musculatura lisa.
  • Se facilita la función del sistema circulatorio venoso.
  • Se aumenta la diuresis por la gran movilización de líquidos.
  • Acción sobre la piel.
  • Acción beneficiosa sobre el estado inmunológico, aumentando la resistencia frente a determinadas enfermedades.

¿Por qué ayuda el Drenaje linfático manual en casos de celulitis?

La celulitis o fibroedema geloide es una condición compleja que afecta al tejido conjuntivo subcutáneo y tejido graso, que tiene un componente hormonal y genético importe y en el que también está implicado el sistema linfático y la microcirculación. Forma nódulos adiposos que se concentran debajo del tejido subcutáneo, lo que origina la “piel de naranja” y genera una disfunción en la absorción de líquidos y grasas, lo cual colapsa los vasos linfáticos, dificultando la eliminación de toxinas y sustancias de desecho procedentes del metabolismo celular. Aquí es donde interviene el Drenaje Linfático manual (entre otras técnicas)

Beneficios del drenaje linfático

El masaje o drenaje linfático tiene excelentes efectos en el organismo desde varios puntos de vista, pues el alcance de los masajes puede beneficiar desde músculos y articulaciones hasta terminaciones nerviosas, por lo que una sesión de drenaje linfático puede ser muy ventajoso para cualquier paciente:

  • Es un método de relajación y acción analgésica

El masaje de drenaje linfático produce un estado de relajación, que ayuda a disminuir la presión local con la estimulación del drenaje, tanto de la inflamación o la acumulación de líquidos, como por el hecho de que las terminaciones nerviosas libres dejan de ser estimuladas, y como consecuencia el dolor desaparece.

  • Favorece el sistema inmune

Además, al estimular los ganglios linfáticos con el movimiento, se estimularán los mecanismos inmunológicos en el organismo, lo que beneficia ampliamente la salud desde el punto de vista inmune, logrando evitar así notablemente, procesos virales, ya que el organismo actuará de forma correcta.

 

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